Por Juan Pablo Ojeda
El Gobierno de México formalizó el diseño de una estrategia económica de contingencia denominada «Plan México» ante la persistente incertidumbre en los mercados internacionales por la continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La medida responde de manera directa a las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien manifestó dudas sobre el respaldo de su administración a la vigencia del acuerdo trilateral.
La estructura técnica de este plan alterno se centra en el fortalecimiento de la producción manufacturera nacional y en la diversificación de las inversiones de capital extranjero directo que operan en el país. El anuncio ocurre mientras el Producto Interno Bruto (PIB) nacional registra ajustes en su dinamismo y las cadenas de suministro globales enfrentan presiones arancelarias derivadas de la política fiscal de la Casa Blanca.
La captación de capitales y el flujo de exportaciones mexicanas hacia la región de Norteamérica representan cerca del 80% del comercio exterior del país, lo que obliga al banco central y a la Secretaría de Economía a prever escenarios de choque. Los equipos financieros evalúan los aranceles que impactan los componentes industriales, buscando blindar los sectores automotriz, aeroespacial y electrónico ante posibles aranceles unilaterales.
Durante el mes de mayo, la administración federal avanzó en la diversificación comercial al formalizar la renovación del tratado con la Unión Europea, el cual libera de gravámenes fiscales al 99% de los productos intercambiados. El nuevo marco técnico actualiza el convenio vigente desde el año 2000, fijando calendarios de desgravación arancelaria que se extenderán en plazos de entre siete y diez años a partir de su entrada en vigor.
La balanza comercial bilateral con el bloque europeo incluye la eliminación de aranceles mexicanos que gravaban pastas con tasas de hasta 20%, chocolates con más de 20%, huevos con 45% y productos avícolas con hasta 100%. Del lado europeo, la apertura regulatoria beneficia de forma inmediata a un volumen de 13,000 toneladas de carne porcina y 20,000 toneladas de quesos que mantenían un arancel del 45%.
Complementariamente, el 22 de junio entró en vigor la adhesión formal del Reino Unido al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT), permitiendo la aplicación inmediata de las disposiciones de exención impositiva. El TIPAT agrupa actualmente a 12 naciones distribuidas en América, Asia, Oceanía y Europa, eliminando impuestos a bienes industriales y agroalimentarios de origen mexicano.
Los registros de la balanza de pagos muestran que la apertura de mercados alternos busca contrarrestar la dependencia histórica del consumo estadounidense, proveyendo un margen de maniobra para la industria nacional. Los analistas de riesgos evalúan con rigor los flujos logísticos y las tasas de desgravación para medir la capacidad de absorción del mercado interno frente a una eventual reconfiguración de la zona de libre comercio de Norteamérica.












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