La Selección de Egipto consiguió su clasificación a los Octavos de Final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 tras imponerse 4-2 en la tanda de penales a Australia, luego de empatar 1-1 durante el tiempo reglamentario y la prórroga.
Con este resultado, el conjunto africano alcanza por segunda ocasión en su historia la ronda de eliminación directa en una Copa del Mundo y ahora espera al ganador del encuentro entre Argentina y Cabo Verde para conocer a su próximo rival.
Si la Albiceleste cumple con los pronósticos y avanza, los aficionados podrían disfrutar de un atractivo enfrentamiento entre Mohamed Salah y Lionel Messi, dos de las máximas figuras del futbol internacional.
Los penales definieron una eliminatoria muy pareja
El encuentro fue equilibrado desde el inicio y se mantuvo abierto hasta la definición desde los once pasos.
Egipto tomó ventaja al minuto 13, cuando Emam Ashour conectó un remate de cabeza que venció al guardameta australiano para colocar el 1-0.
Australia reaccionó en la segunda mitad y encontró el empate al minuto 55 gracias a un autogol de Mohamed Hany, quien desvió el balón hacia su propia portería al intentar rechazar un centro al área.
Tras el empate, ninguno de los dos equipos logró romper la igualdad durante el tiempo extra, por lo que el boleto a los Octavos de Final se definió desde el punto penal.
Australia cambió de portero antes de los penales
En una decisión poco habitual, el técnico australiano sustituyó a su arquero titular, Patrick Beach, antes del inicio de la tanda de penales para dar ingreso al experimentado Mathew Ryan.
Sin embargo, la estrategia no dio resultado, ya que Ryan no consiguió detener ninguno de los disparos ejecutados por los futbolistas egipcios.
Con mayor efectividad desde los once pasos, Egipto selló el triunfo por 4-2 y aseguró su lugar entre los 16 mejores equipos del torneo.
Un logro con valor histórico para Egipto
La clasificación representa un momento significativo para el futbol egipcio.
La primera participación mundialista de Egipto ocurrió en la Copa del Mundo de Italia 1934, torneo que comenzó directamente con la fase de eliminación directa, por lo que el único partido disputado por los africanos es considerado estadísticamente como una serie de Octavos de Final.
En aquella edición, el entonces Reino de Egipto —que utilizaba una bandera de color verde— fue eliminado por Hungría con marcador de 4-2.
Más de nueve décadas después, la selección africana vuelve a instalarse en esta instancia con la ilusión de seguir escribiendo una de las mejores páginas de su historia mundialista.
Argentina podría ser el siguiente desafío
El próximo rival de Egipto dependerá del resultado entre Argentina y Cabo Verde.
Si el conjunto dirigido por la Albiceleste consigue avanzar, el Mundial podría ofrecer uno de los enfrentamientos más esperados de los Octavos de Final: Mohamed Salah frente a Lionel Messi, un duelo entre dos referentes que han marcado una época en el futbol internacional.












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