Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que el virtual acuerdo energético y de paz entre los gobiernos de Estados Unidos e Irán generará una estabilización en los mercados financieros internacionales, impactando positivamente en las variables macroeconómicas y fiscales de la hacienda pública mexicana. Durante su conferencia matutina efectuada en el Palacio Nacional, la mandataria detalló que la normalización operativa en el Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del suministro global de crudo, mitigará las presiones inflacionarias externas que afectaban directamente los balances comerciales del país.
La jefa del Ejecutivo federal especificó que la cotización del barril de petróleo se ha estabilizado en un promedio de 80 dólares tras haber superado la barrera de las 100 unidades durante el periodo de mayor intensidad del conflicto bélico en Oriente Medio. Esta reducción en la volatilidad de los precios internacionales de los hidrocarburos modifica de forma directa las proyecciones de gasto del Gobierno federal. El ajuste a la baja disminuye el costo de las importaciones de combustibles refinados que realiza la nación para abastecer el mercado interno.
El beneficio contable más inmediato para la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) radica en la recuperación de la recaudación derivada del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicable a las gasolinas y el diésel. Bajo el actual esquema de control de precios, la administración federal mantenía un subsidio fiscal recurrente mediante la renuncia total o parcial al cobro de este gravamen para evitar un incremento abrupto en las estaciones de servicio, una medida de contención que limitaba los ingresos tributarios del Estado.
La mandataria celebró la expectativa de que el tratado formal se concrete en el transcurso de la presente semana, señalando que la distensión militar representa un factor de certidumbre para las cadenas de suministro globales. Los flujos logísticos marítimos internacionales, severamente afectados en los accesos de Asia y Europa por las amenazas de cierre del paso de Ormuz, registran una reactivación gradual. Esto elimina los sobrecostos por fletes y seguros que se trasladaban a los precios finales de los bienes de consumo e insumos industriales.
La dinámica interna de las finanzas estatales dependerá de la velocidad con la que los precios de referencia de la mezcla mexicana de exportación se alineen con los nuevos parámetros del mercado de Texas y el Mar del Norte. La mandataria federal apuntó que el restablecimiento de los márgenes regulares de captación del IEPS permitirá dotar de mayor liquidez a las partidas presupuestales destinadas al gasto social y a los proyectos de infraestructura crítica, reduciendo la necesidad de recurrir a mecanismos de deuda pública.
El análisis de la Oficina de la Presidencia asume que la firma del documento definitivo, programada formalmente en Suiza, pondrá fin al desabasto de energéticos de alta densidad que impactaba los centros manufactureros globales. Para el caso de la economía mexicana, la reducción del costo de la energía a nivel internacional actúa como un blindaje indirecto que estabiliza el tipo de cambio del peso mexicano frente al dólar estadounidense, disminuyendo la presión sobre la tasa de interés de referencia del Banco de México.
La consolidación de este escenario de estabilización petrolera cerrará el ciclo de volatilidad que caracterizó el primer semestre del año fiscal. De acuerdo con las métricas gubernamentales, la permanencia del barril de crudo en el rango de los 80 dólares asegura la viabilidad de la Ley de Ingresos de la Federación, garantizando un flujo constante de recursos federales ordinarios que no dependerán de choques geopolíticos imprevistos en los mercados de commodities.













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