Por Juan Pablo Ojeda
Un millón de personas se concentraron en las principales vialidades y plazas públicas de la Ciudad de México para celebrar la clasificación de la Selección Mexicana a los octavos de final de la Copa del Mundo 2026. Las estimaciones oficiales de afluencia confirmaron el dato tras el silbatazo final del encuentro disputado la noche del martes 30 de junio. El flujo peatonal saturó por completo los cuadrantes del Centro Histórico y el corredor financiero de Paseo de la Reforma.
La victoria del representativo mexicano por un marcador de 2-0 frente a la selección de Ecuador rompió una racha histórica de 40 años sin triunfos en partidos de eliminación directa dentro de la justa mundialista. La anotación del delantero Julián Quiñones al minuto 22 del primer tiempo detonó el incremento en la densidad de ocupación en los puntos de visualización masiva instalados en la capital. Nueve minutos después, al 31, el segundo gol marcado por Raúl Jiménez consolidó el lleno total en las áreas confinadas del primer cuadro.
El operativo logístico en la Ciudad de México contempló la instalación de pantallas gigantes de alta definición en la Plaza de la Constitución y en las inmediaciones de la columna del Ángel de la Independencia. Los cortes a la circulación vehicular en las avenidas Juárez, Cinco de Mayo, Madero y los carriles centrales de Reforma se activaron tres horas antes del inicio del partido para garantizar la seguridad de los asistentes que arribaron de manera anticipada.
De acuerdo con las mediciones de los cuerpos de seguridad urbana, el repunte de movilidad en la superficie generó el uso simultáneo de claxonazos y gritos de apoyo que se extendieron por las 16 demarcaciones territoriales. El fenómeno de concentración masiva no fue exclusivo de la capital del país, replicándose bajo variables proporcionales en las otras dos sedes mundialistas de la federación: la zona metropolitana de Guadalajara y la periferia urbana de Monterrey.
El Sistema de Transporte Colectivo Metro y la red del Metrobús operaron con modificaciones de horario y dosificación de usuarios en las estaciones Zócalo-Tenochtitlan, Allende, Hidalgo e Insurgentes para mitigar los riesgos de sobrecupo en los andenes. Las autoridades de protección civil activaron el protocolo de monitoreo continuo mediante las cámaras del Centro de Comando C5, reportando una densidad promedio de cuatro personas por metro cuadrado en las zonas de mayor congregación.
Las cámaras de comercio locales estimaron una derrama económica preliminar de consideración derivada del consumo de alimentos, bebidas y artículos deportivos en los corredores turísticos del centro de la metrópoli durante la jornada nocturna. Este indicador financiero se suma a la reactivación del sector servicios que ha registrado picos de actividad desde la inauguración de la justa internacional en territorio norteamericano.
El registro histórico de festejos en el Ángel de la Independencia sitúa a esta movilización entre las cinco más nutridas de la década, igualando los parámetros de asistencia reportados en competiciones continentales previas. La coordinación interinstitucional entre las dependencias de tránsito, salud y limpia pública se mantendrá vigente para la remoción de residuos en espacios públicos y el restablecimiento total del tránsito vehicular en las arterias primarias.












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